PLATAFORMA REIVINDICATIVA – ELECCIONES 2019

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Plataforma reivindicativa: “Defender y transformar la Educación Pública”

Como agrupación entendemos que debemos seguir defendiendo nuestra Educación Pública contra las políticas mercantilizadoras, las propuestas que no tienen sustento en la realidad, que surgen de burbujas que poco tienen que ver con lo que vivimos en cada liceo, escuela o UTU. Debemos defender la Educación Pública, exigiendo presupuesto acorde a las necesidades, para que se pueda brindar una educación digna, es decir, que cubra las necesidades de sus trabajadores y estudiantes y que potencie las mayores capacidades de todos. Ningún trabajador se puede cuestionar si enviar a su hijo a la Educación Pública, porque la construcción de la misma debe hacernos orgullosos, pero para que esto suceda, lo primero que debemos haces es defender su existencia y las condiciones de la misma. Los trabajadores de la educación debemos tener las mejores condiciones para desempeñar nuestra labor, con un salario digno que no nos obligue a caer en el multiempleo y que nos lleve, por lo tanto, a brindar clases con menos planificación, recursos y tiempo de corrección.. Para ello es preciso un aumento presupuestal, salarial y mejorar las condiciones edilicias, como piso.

Pero creemos que no podemos quedarnos en eso. La mejor forma de defender la educación es trabajando por generar las necesarias transformaciones, que exceden a la cantidad de adultos, salones o estudiantes que debe haber en un liceo. Tiene que ver con el modelo educativo, con romper con lógicas elitistas, que se arrastran desde la fundación misma del sistema educativo. Debemos construir un proyecto educativo de los trabajadores, los estudiantes, familias, funcionarios y el pueblo en general. Un proyecto que pueda ser defendido por toda la clase trabajadora, una educación para los sus hijos. Para ello son necesarios, y más bien, imprescindibles LA AUTONOMÍA Y EL COGOBIERNO.

POR:

-Autonomía y cogobierno para toda la educación pública
-Un mínimo 6% del PBI para ANEP y UdelaR y 1% para investigación e innovación
-Un proyecto educativo propio
-Aumento salarial
-Contra la privatización y mercantilización
-Por instrumentos de trabajo
-Contra las tercerizaciones
-En defensa de las comisiones de salud laboral
-Por mejores condiciones de elección de horas, más grupos y concreción de concursos
-En defensa de las libertades sindicales

 

Te detallamos que pensamos sobre cada punto en torno a la plataforma a impulsar desde el sindicato

a. Autonomía y cogobierno

Debemos seguir peleando por la efectiva Autonomía para el sistema educativo, con el necesario cogobierno que lo garantice. Luchamos por la implementación de las resoluciones del Congreso Nacional de Educación “Maestro Julio Castro”, reafirmadas por los dos congresos posteriores.

Defender estos principios no es una idea abstracta. Creemos que no hay mejor forma de defender nuestra educación pública que garantizando su autonomía, y que la mejor forma de efectuar las necesarias transformaciones es con la participación real de todos los actores. Las decisiones deben tomarse por quienes estamos todos los días en los centros de estudio, no por agentes externos que impulsan programas que poco tienen que ver con la realidad y las necesidades de los y las estudiantes.

b. Aumento salarial

Seguimos luchando por un salario digno para los trabajadores de la educación, que equivalga a la media canasta básica al ingreso por 20 horas de trabajo. No puede ser que los docentes tengamos que tomar mucho más que una unidad docente para vivir. El multiempleo y el sobreempleo, afecta nuestra vida y nuestra salud y la forma en que damos nuestras clases, nos perjudica en todas estas dimensiones, y es algo que hay que combatir. Eso sólo es posible si el salario de la unidad docente alcanza para vivir y se reconocen como parte del trabajo docente la planificación y la corrección, así como las tareas administrativas, que hoy en día realizamos desde nuestro tiempo libre.

El aumento salarial debe ir de la mano de una mejora en nuestras condiciones laborales, como son la cantidad de alumnos por clase, las condiciones edilicias, los horarios, la cantidad de liceos entre los cuales completar la unidad docente, la distancia entre los mismos. No es lo mismo una unidad concentrada en un liceo que dispersa en 4, ya que afecta en el tiempo de trabajo, en la permanencia, la posibilidad de coordinar y generar proyectos y un largo etcétera.

c. Implementos de trabajo

Exigir trabajar en condiciones dignas implica tener liceos en condiciones dignas, correctamente equipados, en los que, cuando queremos hacer un práctico, un experimento, un taller, o incluso escribir en un pizarrón, no tengamos que buscar en todo el país y comprar de nuestro bolsillo los elementos necesarios para hacerlo. Debemos poder llegar al liceo y tener marcadores de pizarra, y por supuesto no tener que pagar (o hacerle pagar a los estudiantes, afectando la gratuidad) las fotocopias, los libros, los materiales necesarios para poder enseñar y aprender.

Este aspecto excede a lo salarial. Casi ningún trabajador compra sus herramientas de trabajo con su salario, sin embargo los docentes sí. Hay que dejar de naturalizar esto. La cercanía con nuestros estudiantes, y la preocupación porque logren aprendizajes reales, nos mueve genuinamente a poner el dinero que haya que poner para que los mismos ocurran. Pero denaturalizarlo implica también dignificar nuestra tarea, y entendernos como trabajadores. Entendemos que, en principio, se puede y se debe lograr el pago de partidas para la compra de materiales por docente y por institución.

d. Contra la mercantilización y privatización de la enseñanza

Se ha demostrado, a través de investigaciones con la Internacional de la Educación, la universidad de Barcelona y la Udelar, que en Uruguay avanzan las ofertas privatizadoras así como la mercantilización de la educación. Esto va desde la lógica de funcionamiento de las instituciones educativas a través de prácticas gerenciales, hasta la privatización de ciertos servicios vía tercerización (como la limpieza, las porterías y tantos otros que hoy ya están instalados como realidad en Secundaria). Este tipo de prácticas deben ser combatidas.

También se expresan elementos mercantilizadores en la proliferación de nuevos programas, que entran en el sistema como “experimentales”, haciendo optar a las salas docentes para su implementación, y la experiencia indica que después de unos años, son experiencias que se fijan en la práctica educativa y dejan de ser pruebas para ser nefastas realidades. Estos, muchas veces, promueven que las instituciones busquen financiamiento por fuera del sistema, vinculando directamente a las empresas con las instituciones educativas.

Este año, en particular, en el marco de la campaña electoral, proliferan desde todos los partidos políticos, así como asociaciones civiles, propuestas sobre educación, que lejos están de los intereses de los trabajadores y estudiantes, planteando aspectos que profundizan estos elementos privatizadores. Entendemos que es fundamental que nuestro sindicato dispute contra esas ideas, explique la fundamentación profunda de dicha oposición, pero también se coloque desde una posición propositiva de qué hacer con la Educación Pública.

e. Política educativa- por la construcción de un proyecto educativo propio

Nuestro sindicato no puede seguir en una actitud únicamente opositora a los planes y programas que se intentan instalar o que funcionan en la realidad. Esto no implica dejar de oponerse a aquello que esté mal. Sin embargo, creemos fundamental que nos opongamos, pero con propuestas concretas. Rechazamos tal programa, pero proponemos este otro. Debemos trabajar para que tengamos esa propuesta educativa.

Nuestro sindicato ha trabajado propuestas y líneas generales en varias oportunidades. Falta concretar una propuesta curricular. Pero también ampliar la discusión. Creemos que esas líneas generales (educación integral y politécnica, democratización, trabajo en talleres), deben discutirse en cada núcleo, con los compañeros de los liceos, que vivencian la realidad cotidiana. Recoger las propuestas en Asambleas. Llevar la discusión a los gremios estudiantiles, coordinar con la ATD, discutir con otros sindicatos. Eso tiene que sintetizarse en el congreso de FENAPES, y llevar la propuesta hacia fuera. Instalarla en la escena pública, para poder decir: no queremos lo que proponen las autoridades, queremos este proyecto, que fue discutido con todos los trabajadores, los estudiantes, los padres y vecinos. Un proyecto del pueblo y para el pueblo.

¿Por qué proponemos una educación integral y politécnica? Porque el sistema educativo actual arrastra la división entre trabajo intelectual y  el manual, limitándole al conjunto de los jóvenes del Uruguay la posibilidad de acceder a gran parte del acervo cultural de la humanidad, que no es sólo lo que está en los libros, sino también la posibilidad del hacer.

¿Por qué talleres? Para que haya un anclaje más real en el conocimiento. Que las asignaturas puedan coordinarse en un componente práctico, de modo que los aprendizajes sean significativos. No podemos seguir sosteniendo, un sistema educativo de asignaturas en 45 minutos, con una concepción en cada una, del conocimiento como estanco, y lejos de la interdisciplinariedad real. No estamos diciendo que no existan experiencias sumamente enriquecedoras en los distintos liceos que llevan a eso. Al contrario, sabemos que existen, pero a veces quedan encerrados entre las paredes del liceo. Los debates tienen que servir para contar experiencias, que podamos aprender de otros, que se teorice sobre ellas y puedan constituirse luego en proyectos generales. Debatir y construir en colectivo es poner el servicio de todas las ideas que los docentes tienen y desarrollan en su tarea cotidiana, sistematizarlas, potenciarlas, enmarcarlas en lineamientos generales y nuestra concepción filosófica del rol de la Educación Pública, para poder impulsar una política educativa desde lo sindical, bajo la consigna ¿qué Educación Pública queremos y cómo hacemos para llegar a tenerla?

f. Presupuesto acorde a las necesidades del sistema. Por un mínimo del 6% del PBI para ANEP y Udelar y 1% para investigación e innovación

Nada de lo anterior es posible sin un presupuesto que permita financiarlo. Como sindicato hace muchos años exigimos un mínimo de un 6% del PBI para ANEP y UdelaR, más un 1% para Investigación e Innovación.

¿Por qué ese porcentaje? Porque es el recomendado por la UNESCO como mínimo que deberían otorgar países como el nuestro. Si bien puede parecer arbitrario, en su momento se entendió una referencia válida, pero siempre haciendo hincapié en que ese es el mínimo. Sabemos que, de hecho, nuestro sistema educativo, para abarcar todo lo que debería abarcar, y si conquistamos todas las reivindicaciones, precisaríamos mucho más que el 6%, y luchamos para que, más allá del número, que por otra parte ha sido un “compromiso” del gobierno, se cubran las necesidades.

No es posible reducir la cantidad de estudiantes por grupo sin construir más salones y crear más grupos, lo que implica presupuesto en infraestructura y en salarios. Atendiendo, además la desvinculación educativa. Si todos los estudiantes que entran a primero quisieran hacer bachillerato, tendríamos que triplicar la cantidad de liceos de segundo ciclo. Estas situaciones son notorias en distintas partes de Montevideo, en donde año a año vemos que los grupos de cuarto año no alcanzan para la matrícula, tenemos grupos superpoblados, que hay cientos de estudiantes esperando cupos y que terminan en liceos muy lejanos a su domicilio para poder comenzar a cursar. Esto no puede seguir sucediendo, y se requieren soluciones prontas.

¿Cuál es para nosotros la mejor forma de pelear por nuestros objetivos?

En estos últimos años hemos sido muy críticos con los presupuestos presentados por el Poder Ejecutivo y votados por el Parlamento. Pero no siempre coincidimos en las medidas que se tomaron desde el sindicato en el marco de las luchas presupuestales, siendo a nuestro entender apresuradas en algunos años, o inmovilizados en otros, tomando definiciones de asamblea en asamblea sin enmarcarse necesariamente en un plan general de movilizaciones, en consonancia con la FeNaPES, de modo que no encontrara a nuestra filial movilizándose sola o a destiempo del resto del país. Nosotros entendemos que la pelea por nuestras reivindicaciones debe ir siempre enmarcada en la lucha de todas las filiales que integran nuestra Federación.

El próximo año se vota un nuevo presupuesto quinquenal, y creemos que nuestro sindicato, desde el congreso de FeNaPES, debe trazar un plan de lucha de carácter nacional, que incluya una propuesta clara de para qué queremos esos recursos.

 Esa propuesta, que de hecho es un proyecto de país que favorezca al pueblo trabajador, es más factible que se haga carne del movimiento sindical y social en su conjunto. Y de esta forma, nuestro plan de lucha podrá coordinarse y complementarse con el resto de los sindicatos y gremios de la educación, con el resto de los sindicatos de los Entes públicos y el PIT-CNT. La lucha por un presupuesto para la Educación Pública justo y acorde a las necesidades no es aislada de la lucha por la salud o la vivienda, se enmarca en prioridades políticas y definiciones fiscales, y en ese sentido la lucha tiene que ser entre todos y con todos.

g. Contra las tercerizaciones

Como ya planteábamos, las tercerizaciones son privatizaciones encubiertas de distintas funciones vinculadas a los centros educativos. La limpieza y portería son los principales ejemplos, pero todo indica que es un proceso que puede ir avanzando. Estar en contra de las tercerizaciones no es estar en contra de él o la trabajadora que cumple ese rol, sino es entender que es una forma mediante la cual el estado pretende “ahorrar” dinero, subcontratando una empresa que contrata a un trabajador con un salario mucho más bajo que el funcional, con contratos precarios y sin las garantías y derechos conquistados por los trabajadores públicos. Esto no sólo va en detrimento del trabajador, tendiendo cada vez más a no contratar directamente en aquellos lugares que van quedando vacíos, sino que también afectan a los centros de estudio.

Pretendemos que en los liceos los trabajadores permanezcan por varios años. Eso permite conocer las dinámicas institucionales, las familias, los estudiantes. En muchos casos, las empresas tercerizadas cambian el funcionario de portería cada par de meses, haciendo que el ejercicio de identificar que quien entra sea un estudiante, padre o funcionario sea más complejo, perjudicando a la propia institución. Sin ahondar, pero mencionando el hecho de que el salario de los funcionarios tercerizados es significativamente más bajo que de los presupuestados por el CES.

h. Defensa de la representación de FENAPES en los Consejos

Como sindicato criticamos en muchos sentidos la Ley General de Educación, al no contemplar lo planteado en el Congreso Nacional de Educación “Maestro Julio Castro”, entre otras cosas, al no consagrar la plena autonomía y un real cogobierno en los desconcentrados. Se incluyó en cambio la figura del “Consejero electo por los trabajadores”, que es 1 en 3 en el caso del CES, y 2 en 5 para CoDiCen. FeNaPES resolvió en congreso impulsar lista para el CES y en conjunto con la C-SEU una lista del PIT-CNT al CoDiCen. Nosotros estamos convencidos de que esa decisión es acertada, los lugares hay que tomarlos, por pequeños que sean, y utilizarlos para seguir avanzando.

Entendemos que él o la consejera pueden (y son) nexos de comunicación a través de los cuales obtenemos información y damos llegada con velocidad a algunos planteos del sindicato al Consejo. Evidentemente, ante la situación de minoría, no todos los planteos son contemplados, pero reconocemos que a nivel de nuestros consejeros y su equipo, se han solucionado inmensa cantidad de situaciones de docentes y liceos. Por lo tanto, no estamos de acuerdo con el reiterado planteo de algunas agrupaciones de retirarse de ese espacio. Si nos retiramos nosotros, entran otros, que pueden actuar en contra de lo defendido por el sindicato. Un claro ejemplo de eso es el rol que está jugando el consejero de CoDiCen, que entre otras cosas contribuyó a trancar concursos en contra de los derechos de los trabajadores.

Sin embargo, entendemos que se debe fortalecer políticamente el rol, a nivel de traslados de planteos más profundos y adquirir protagonismo en la escena pública. Asimismo, trabajar por seguir ampliando la participación y discusión del conjunto de los afiliados en los temas que atañen a ese espacio, involucrando recíprocamente al equipo con el sindicato.

i. Confección de grupos, concursos y elección de horas

El aumento de la matrícula y la necesidad pedagógica de reducción de grupos es algo que estalla año a año al inicio de cursos, y los núcleos van peleando grupo a grupo en conjunto con Comisión Directiva de ADES Montevideo y la FeNaPES. Entendemos como una estrategia acertada el trabajo por núcleos, que venimos impulsando, pero también, hay que replicar algunas experiencias de proyección que se han realizado en liceos y zonales en torno al tema. Es necesario que los núcleos liceales, en función de la matrícula y proyecciones de repetición e inscripción, piensen las necesidades para el siguiente año, adelantándose a los planillados de secundaria. De esa forma, detectar dónde será necesario sumar un grupo, o lo que se considere necesario. Esa información debería centralizarse y negociarse antes de que se inicie la elección de horas y el planillado de grupos; trasladando la negociación y los posibles conflictos mucho antes del inicio de cursos.

Además, entendemos que la CODED (Comisión Departamental de Elección Designación de horas) es un espacio válido que nos permite involucrarnos en la organización de la elección de horas, previendo situaciones caóticas e irregularidades y teniendo línea directa a la hora de trancar el acto eleccionario, denunciar o plantear lo que haya que plantear. Desde que se instalaron las elecciones de horas han sido mucho más ordenadas y transparentes, garantizando el derecho al trabajo. Por lo tanto, debemos seguir intensificando en este ámbito.

También seguir trabajando por la concreción de los concursos de efectividad y llamados a interinatos en las distintas asignaturas y roles. Se debe establecer como criterio la aceptación de méritos al egreso e ingreso en la lista IIB, ya que desde hace algunos años los egresados son colocados en las listas sólo con el puntaje emanado de su escolaridad. También debemos trabajar por incluir a los docentes sordos en la plataforma del sindicato, y generar un perfil específico profesional para las intérpretes.

j. En defensa de las libertades sindicales

En este último tiempo hemos observado una política sistemática de reducción de libertades sindicales desde CoDiCen, con expresión en el CES. Un ejemplo de ello los intentos de reducción de horas de descarga en las directivas, y la reducción de cantidad de horas otorgadas por 70.10.

Si bien nosotros no reivindicamos el uso indiscriminado de la fórmula 70.10, y dedicamos muchísimo tiempo militante por fuera de nuestro horario de trabajo, entendemos que existen algunas oportunidades en que no es posible realizar algunas tareas sin ella. Por ejemplo, instancias de negociación extraordinarias, cursos de formación sindical, entre tantos otros. Debemos pelear contra el recorte de esas horas que fueron conquistadas por nuestro sindicato.

Asimismo, ha habido casos de compañeros, cuyos puntajes en el informe de dirección se vieron afectados en relación directa de la militancia sindical. Debemos pararnos firmes contra la prepotencia de los mandos medios, que atentan contra nuestra militancia, y respaldar desde el sindicato, a cada compañero, porque no es una pelea que se deba dar individualmente sino en forma colectiva. Estamos atentos y vigilantes para combatir cualquier práctica de persecución sindical.

k. En defensa de las comisiones de salud laboral

El 7 de mayo de 2019 el CES aprobó una resolución, en donde se toma conocimiento de algunas resoluciones de CoDiCen, y se homologa la integración de una Comisión Bipartita de Salud Laboral a nivel del CES. La misma dio lugar a ambiguas interpretaciones por parte de distintos actores, e hizo que algunos inspectores plantearan en los liceos que las comisiones por centro de trabajo dejaban de existir, cosa que no es cierto; pero es posible que sea la intención por parte de algunos actores institucionales.

Como agrupación defendemos la existencia de comisiones de salud laboral por centro de trabajo, cosa que no va en desmedro de la existencia de comisiones a nivel central. Entendemos que ADES y FeNaPES, en conjunto con la C-SEU deben pelear en su defensa y por ampliar su alcance y potestades.

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