Propuestas para seguir mejorando el sindicato – ELECCIONES 2021

CAMINANDO SOMOS LOS QUE SOMOS

La Lista 1 es una agrupación del sindicato formada por compañeros y compañeras que se nuclean en torno a visiones y objetivos comunes de la militancia sindical y social, donde la defensa y transformación democrática de la Educación Pública es parte del objetivo de construir una sociedad justa en todas sus dimensiones.

En el periodo pasado consideramos central ocuparnos de la necesidad de tener un sindicato más participativo y democrático, una herramienta fortalecida que permita la defensa de la Educación Pública, de sus trabajadores/as y estudiantes. Aún queda mucho camino por recorrer, y en tiempos donde todo parece ir en contra de la organización y el trabajo colectivo, reafirmamos nuestro compromiso cotidiano y militante para alcanzar estos objetivos.

Nuestra agrupación tiene la virtud de la construcción histórica, fundada con la refundación del sindicato en 1986, que ha permitido sumar muchos años de experiencias a la renovación generacional, incorporando compañeros y compañeras que se han ido sumando a la militancia a lo largo del tiempo; esto permite que las discusiones sean ricas y profundas y contemplen una pluralidad de perspectivas. Nos une, principalmente, el compromiso con nuestra militancia sindical, que se renueva en cada espacio en el que participamos.

Con aciertos y errores vamos caminando juntos/as, construyendo cotidianamente un proyecto de agrupación y un proyecto de sindicato, en una invitación constante al debate fraterno y a la acción. Invitación que queda planteada para todos/as aquellos/as compañeros/as que quieran sumarse a este desafío en colectivo.

Desafíos para estos dos años

Este año, el que sigue y los que vendrán conllevan desafíos que vamos analizando y enfrentando cotidianamente; debemos para ello destacar el cambio de coyuntura política del país que se dio entre la pasada elección y el actual momento. El triunfo de la coalición de derecha y ultraderecha con componentes fascistas implicó una arremetida contra los derechos conquistados, un ajuste brutal contra el pueblo trabajador y el desarrollo de una clara política antisindical y persecutoria de la militancia en general. El combate a estas prácticas y políticas debe ser el eje de acción de nuestro sindicato y debe ser vista en unidad. No alcanza con pelear contra la reforma educativa o por los necesarios recursos para nuestra Educación Pública, debemos afrontar el proceso en conjunto, trabajando en unidad con todo el campo popular. Hay, en ese sentido, algunos mojones particularmente importantes para militar, pero que deben ser concebidos en el marco de un proceso más general.

Comencemos con aquel que nos mantiene ocupados desde fines del año pasado, y que constituye un eje transversal sumamente relevante del primer y segundo semestre de este año (en diversas modalidades): El Referéndum contra la LUC. Esta ley ataca los derechos humanos individuales, criminaliza la protesta, lesiona el derecho de huelga, implanta el autoritarismo en la enseñanza desde su sistema de gobierno hasta la coacción ideológica sobre los/as docentes, elimina nuestra representación en Secundaria, establece un ajuste fiscal permanente con la “regla fiscal”, autoriza los desalojos express, entre otras cosas.  Este es, para nosotros, el principal desafío de lo que queda de este año y los primeros meses del próximo. La recolección de firmas fue una enorme muestra de organización y esfuerzo militante, la reafirmación de un método de trabajo que no solo implica la unidad de las principales herramientas del pueblo sino también la necesidad de abordar a las grandes mayorías. Es necesario profundizar ese trabajo para ganar el Referéndum. Si sobrepasar con creces el número de firmas necesarias fue un fuerte golpe al gobierno, ganar el Referéndum será un claro revés para el mismo que ha atropellado la discusión democrática, recortando descaradamente los recursos y cercenando derechos fundamentales.

Derogar los 135 artículos de la LUC implica dar vuelta el retroceso que se estableció y contribuir a generar las correlaciones necesarias para avanzar hacia el cogobierno pleno que haga efectiva la autonomía consagrada en la Constitución.

La AUTONOMÍA y el COGOBIERNO son más que una reivindicación histórica, son una necesidad para la Educación Pública. La autonomía que permita decidir a nivel técnico y administrativo dentro del organismo, y el cogobierno para que estudiantes, docentes y egresados puedan tomar decisiones en la conducción del mismo. El aprendizaje de la democracia en la vida educativa cotidiana requiere que los actores directos de la educación participen en los distintos niveles en la construcción y aplicación de las políticas educativas, ello constituye el Cogobierno.  El Cogobierno tiene sentido educativo y no conduce a la frustración solo en la medida en que sus resoluciones sean vinculantes, que no puedan ser desconocidas por autoridades o gobiernos nacionales salvo gravísimas razones de interés general. Para que esto sea posible el sistema educativo público-estatal debe ser autónomo y por ende actuar con independencia de los partidos políticos que coyunturalmente ejerzan el gobierno.

Lejos de avanzar respecto a ello la Ley de Urgente Consideración ha generado un retroceso, otorgando potestades al Poder Ejecutivo, vía MEC, que lesionan la autonomía constitucional de la ANEP (el MEC elabora el “Compromiso de Política Educativa Nacional” con los candidatos del PE a integrar el CODICEN y el “Plan de Política Educativa Nacional”, que a último momento y para mantener las apariencias se dispuso que deberá coordinarse con los organismos públicos de la educación), al mismo tiempo que eliminó los consejos desconcentrados sustituyéndolos por Direcciones Generales unipersonales (como una gerencia omnipotente) y al mismo tiempo la participación docente en ellos.

Para completar el retroceso eliminó la obligación de convocar al Congreso Nacional de Educación, que si bien en la anterior ley no era vinculante, sí fueron espacios donde se reivindicó la autonomía y el cogobiernos plenos, así como se propulsó elevar su condición para que los lineamientos generales resueltos en él tuvieran tal condición.

Otro elemento relacionado a ello es la apuesta a disciplinar al cuerpo docente, esgrimiendo un concepto de laicidad que equivale a fomentar la autocensura, estableciendo varios estatutos docentes sin negociación colectiva, e incluso que sea preceptivo para los nuevos docentes que los cambios a sus condiciones funcionales se consideren pre aceptados, o condicionando el trabajo en tal o cual centro educativo a adherir a determinado “proyecto de centro”.

Sin duda, no podemos esperar a tener el cogobierno pleno para levantar nuestras propuestas de cómo transformar la educación pública, y especialmente, la educación secundaria. Nuestra lista ha entendido que es ineludible que si somos docentes comprometidos con el futuro es imprescindible que avancemos hacia la elaboración de nuestra alternativa.

Estamos en proceso de rendición de cuentas, inmersa en la coyuntura que venimos describiendo, en donde nuevamente se han ignorado las leyes de negociación colectiva y se recrudece el recorte a la educación pública; todo indica que el próximo año nos encontraremos en un panorama distinto, dependiendo de si se deroga o no la LUC. Consideramos que desde el año pasado se ha realizado una exitosa campaña propagandística que logró instalar el tema de los recortes en educación. Es necesario seguir trabajando en la comunicación, así como en la realización de medidas de lucha, buscando los más amplios acuerdos dentro de la CSEU y el campo popular, para lograr grandes movilizaciones como las que se realizaron el año pasado.

No queremos dejar de mencionar que este año se realizarán las elecciones de representantes trabajadores al BPS (en la que nuevamente acompañaremos la lista del PIT-CNT), y además se llevará a cabo la elección de representantes de los trabajadores/as docentes en el CODICEN de la ANEP. Este es el único ámbito en que se mantiene esta representación en la administración de la educación pública. Desde nuestro colectivo históricamente hemos reivindicado la representación de los/as trabajadores/as en ámbitos de decisión y esta instancia no es la excepción.

El 30 de octubre se vota a dichos representantes. Respaldar al lema de la CSEU y el PITCNT, y en particular las listas de consenso, implica derrotar la mercantilización de la educación, el autoritarismo y amedrentamiento hacia los trabajadores de la educación, y sobre todo ampliar los espacios desde donde intentar evitar la degradación del sistema educativo público y seguir levantando las banderas históricas del movimiento sindical junto a la capacidad técnica y la perspectiva de una educación democrática.

Hoy más que nunca es necesario materializar un apoyo masivo para no repetir la presencia de consejeros que representan los intereses del bloque de poder y sus expresiones político-partidarias. La derecha se está organizando para ambas elecciones, nuestra respuesta debe ser contundente: que no haya ni un/a solo/a docente sindicalizado sin acompañar la lista del PIT-CNT.

En lo referente a la autoconstrucción, tenemos varios desafíos por delante nuestro principal objetivo en esta instancia es hacer crecer exponencialmente el caudal de votos general en las elecciones, elemento que contribuye al fortalecimiento de la herramienta y que da cuenta del involucramiento y participación de la mayoría de los/as afiliados/as en los procesos internos del sindicato. Para ello, entendemos que es necesario multiplicar los lugares de votación, ampliar los plazos, involucrar a los núcleos sindicales en el trabajo de las urnas – en coordinación con la Comisión Electoral – como se ha hecho otros años, en suma, acercar el sindicato a los/as afiliados/as y realizar propaganda central para incentivar la participación en las elecciones.

Además, este año se realizará el Congreso de la FeNaPES que evaluará y proyectará el plan de acción para el siguiente bienio, así como la caracterización de la etapa, proyectando la perspectiva para el próximo período, en este se elegirá al nuevo Comité Ejecutivo. Es importante que desde nuestra filial se trabaje en la elaboración de insumos para todas las dimensiones que aborda el Congreso, en las distintas comisiones que tenemos constituidas y que se trabaje de modo que los debates lleguen a la mayoría de los afiliados/as.

En el marco de la arremetida mediática, política y jurídica contra nuestro sindicato la única salida favorable a los y las trabajadores/as es a partir de la correlación de fuerzas. Debemos dar las mayores señales posibles de unidad y participación sindical, demostrar que somos un sindicato con plena vigencia, vigoroso, movilizado, con perspectivas claras y trabajando codo a codo con todos y todas las trabajadoras y herramientas del campo popular. Para eso, tu participación es imprescindible.

PROPUESTAS PARA SEGUIR MEJORANDO EL SINDICATO

Tenemos el enorme desafío de seguir construyendo un sindicato más participativo, que logre movilizar a cientos de docentes para afrontar la actual coyuntura, pero que también logre que las resoluciones sean adoptadas incorporando al conjunto de los y las afiliados/as y que sean comprendidas y compartidas por todos y todas. Para ello es necesario darle especial relevancia a la militancia de base y los núcleos sindicales, jerarquizar los espacios de resolución, promover amplios debates en el cuerpo docente y fortalecer el funcionamiento de las comisiones.  Eso debe ir de la mano de una gran campaña de afiliación que invite a más docentes a sumarse a nuestro sindicato para defender colectivamente nuestros derechos, condiciones de trabajo, salario, y por sobre todo, la Educación Pública.

Ámbitos del sindicato

1. Asambleas Generales

Reivindicamos la Asamblea General como uno de los órganos fundamentales de la vida del sindicato. Es por esto que debemos repensar entre todos/as este espacio para que dejen de ser un lugar que excluya en vez de incluir compañeros/as.

Su duración, su formato, la regularidad de su convocatoria y los climas que se generan en ocasiones, generan que muchos/as afiliados/as elijan no participar de ella. Por lo tanto, creemos que es necesario jerarquizar el ámbito, acotar los “Orden del día” y plantear un régimen de funcionamiento que haga posible la asistencia a este espacio, por ejemplo, votando hora de finalización, votando la apertura o no de segundas o terceras rondas de intervención y organizando previamente los informes.

Promover el desarrollo de la Mesa Representativa en complemento a la asamblea (aspecto contemplado estatutariamente) es otro aspecto que puede jerarquizar al espacio de asamblea, y promover la participación de más afiliados/as

2. Núcleos liceales y Mesa Representativa

Entendemos que los núcleos liceales son los espacios óptimos para la reflexión político-sindical, permitiéndose allí un abordaje diferente de las temáticas, generando propuestas que contemplan no solo las situaciones concretas de los liceos sino cómo ellas forman parte de un todo más complejo. La militancia y la profundización de las discusiones en los núcleos es fundamental en la vida de nuestro sindicato y debe potenciarse para alcanzar a la mayor cantidad de compañeros/as posibles, multiplicando la participación y enriqueciendo las perspectivas.

Dicho ámbito cobra especial relevancia con la convocatoria a la Mesa Representativa de Núcleos Liceales, establecida como organismo estatutario con potestades de resolución política. Harto se ha discutido sobre el quórum o la regularidad en la convocatoria de esta, pero en 2020 la realidad indicó que había al menos 50 Núcleos Liceales en actividad, con capacidad de elaborar y discutir propuestas y de trasladarlas mediante un/a delegado/a, en las tres ocasiones en que fue convocada. Las experiencias de ese año nos dejaron varios aprendizajes para mejorar el proceso en construcción de un organismo que hace años no era convocado: la necesidad de buscar procedimientos para reducir su duración, el trabajo sobre la flexibilidad necesaria para que los/as delegados/as puedan llegar a acuerdos y tomar decisiones en base a las discusiones colectivas y hasta la posibilidad de buscar mecanismos para que las discusiones a la interna de los núcleos puedan ser profundas, sin la necesidad de abarcar una variedad tan amplia de temáticas. Sin embargo, quedó demostrada la potencialidad de este organismo estatutario para definir posiciones y líneas de acción claras, a partir de la discusión política de los organismos de base, que orientaron a la Comisión Directiva y el sindicato todo, en una situación tan desafiante como la suspensión de clases ante la emergencia sanitaria.

Por otro lado, la convocatoria a las Mesas Representativas permitió a la Comisión de Organización establecer un contacto más fluido con los Núcleos sindicales, mediante cadenas de difusión, contacto directo con compañeros/as designados/as por los colectivos para abordar emergentes con premura, y medios de recolección de datos para sistematizar la realidad del departamento. Consideramos que debe seguirse trabajando en esa línea de acción, profundizando los canales de comunicación y haciendo más ágil y efectivo el traslado de datos para tener una visión global de lo que acontece en los liceos de Montevideo.

Seguimos reivindicando la necesidad de convocar periódicamente a la Mesa Representativa de modo de abordar temáticas que son transversales a la vida de los liceos, mejorando lo que sea necesario para que la misma funcione como un organismo determinante en la vida política de ADES Montevideo. Para ello es importante poder lograr una dinámica que exceda la votación concreta, que jerarquice la discusión fraterna, el debate político y la síntesis colectiva.

Como propuesta concreta, entendemos que podría haber dos instancias fijas de Mesa Representativa que contribuyan a clarificar la situación en que nos encontramos y a tomar acciones conjuntas: la evaluación del comienzo de cursos (desde el aporte de cada núcleo sindical); y la valoración de la matriz de grupos.

3. Trabajo en Comisiones

Durante los últimos periodos hemos participado activa y comprometidamente en las distintas comisiones que han sido creadas a través de las Asambleas Generales, para el abordaje de temáticas dentro de nuestro sindicato y en el sostén de su estructura. Sin embargo, considerando que no siempre es posible trabajar todas, seleccionamos algunas para aportar específicamente desde nuestra agrupación, entendiendo sobre todo la importancia de consolidar y desarrollar aquellas que posibilitan el desarrollo de la vida sindical y contribuyen a su orden y a la aplicación efectiva de resoluciones. Estas son:

· COMISIÓN de ORGANIZACIÓN: el trabajo en esta comisión es fundamental para cumplir con las resoluciones de los diversos organismos del sindicato, ya que la misma contribuye a desarrollar todas las tareas que se definen. Permite además establecer canales de comunicación efectivos con y entre los núcleos liceales y los/as compañeros/as. Debemos trabajar para lograr que esta comunicación sea cada vez mejor, logrando contar con al menos un contacto por liceo para facilitar el traslado de resoluciones. Otro desafío es trabajar para que algunas tareas propias de organización que hoy asume la comisión directiva puedan ser asumidas por esta comisión, de modo de que la directiva pueda enfocarse en las cuestiones más generales y la atención de los núcleos y conflictos.

· COMISIÓN de PRENSA y PROPAGANDA: es fundamental profundizar en el modo de comunicar que tiene el sindicato: con sus afiliados, con los estudiantes y su familia y con la opinión pública en general. En los últimos años se han realizado varias campañas que han sido efectivas a la hora de posicionar nuestros reclamos sobre la mesa. Debemos seguir en esa línea de acción, logrando establecer un partido conceptual que identifique la comunicación del sindicato y utilizar todas las herramientas que estén a nuestro alcance para poder posicionar nuestras reivindicaciones en todos los niveles de comunicación.

· COMISIÓN de FINANZAS: Que las finanzas de nuestro sindicato sean transparentes y los dineros de todos/as se administren en forma responsable, no solo es un deber ético, sino además es fundamental para la vida activa de nuestra filial, así como para valorar posibles acciones solidarias y estrategias de comunicación.  Sólo a modo de ejemplo, desde el sindicato se han desarrollado múltiples préstamos solidarios, canastas para afiliados/as y aportes a ollas y canastas de los núcleos.

-COMISIÓN de CULTURA: De reciente conformación, nos parece que es un espacio importante para pensar en acciones del sindicato que contribuyan a una mayor y mejor visibilidad, la incorporación de más personas a la militancia y el desarrollo de actividades con valor en sí mismo. Es por eso que varios compañeros/as de nuestra agrupación se sumaron al trabajo y pretendemos seguir aportando desde ahí.

-COMISIÓN de ASUNTOS LABORALES: Asumimos autocríticamente que, a excepción de la CODED y algunas situaciones puntuales, no hemos podido trabajar hacia este espacio. Es un aspecto que pretendemos corregir, sumando más compañeros/as al trabajo cotidiano. Asimismo, de continuar funcionando las CODED, seguiremos aportando hacia ahí como hemos hecho históricamente, ya que entendemos que es una garantía para el desarrollo de las elecciones de horas.

Otros aspectos a trabajar

  1. Fomentar la formación sindical

Si bien hay un nivel de formación que se adquiere mediante la práctica activa, en el ejercicio de la discusión y la vivencia de la construcción colectiva, hay una dimensión que puede y debe ser reforzada que es la de la formación sindical. No todos podemos ser expertos en todos los temas, y cuanto más sepamos y comprendamos los temas más profundos serán las discusiones.

Es por ello que proponemos la realización sistemática de actividades de formación sindical, a todos los niveles. Tenemos una gran cantidad de compañeros jubilados y compañeros/as de nuestra y otras organizaciones con amplia experiencia en muchas de las temáticas sindicales o aspectos concretos (educación, economía, historia del movimiento sindical, DDHH), que pueden reunirse con los núcleos y dictar algún curso de temas concretos; creemos que son una riqueza que no debe desperdiciarse.

La idea sería la de acercar estos cursos a los lugares de trabajo y no que los compañeros tengan que desplazarse para poder realizarlos. La formación debe contemplar a todos los compañeros, desde los que recién ingresan al sindicato y puede que no conozcan aún su funcionamiento y de sus luchas, como los que hace años están en el mismo y quieren profundizar en algún tema concreto. De hecho, los mismos núcleos o zonales pueden solicitar la creación de alguna charla sobre un tema concreto a ser discutido con posterioridad.

Además, como lista tenemos intenciones de poder desarrollar actividades de formación específicas para aquellos aspectos en los que creemos tenemos que profundizar como colectivo. En particular, tenemos en agenda el desarrollo de actividades de formación en género y diversidad.

  1. Debate educativo y construcción de alternativas

Buscar generar políticas educativas sindicales que impliquen la construcción de alternativas viables a las elaboradas sin intervención docente.

Como agrupación entendemos que el sindicato debe abandonar parcialmente la postura defensiva que ha tenido frente a las propuestas que vienen de fuera, y pasar a la ofensiva, a proponer. En este sentido estamos proponiendo no dejar de lado la oposición a aquello que nos parece que no puede desarrollarse en la Educación Pública, sino, además de eso, tener elementos propios para contraponerlo. Para ello debemos tener ciertos lineamientos que surjan de discusiones procesadas en colectivo, y de elementos acordados como tal. Uno de los que consideramos más relevantes es el de la construcción de una política educativa desde lo sindical, que pueda ser una alternativa viable a las que son planteas con exclusiva creación de técnicos. Esta discusión debe exceder a la comisión de proyecto educativo, y apostar a incluir a todos/as las docentes. En perspectiva, esa propuesta deberá ser enriquecida también por otros: los gremios estudiantiles, las familias, los demás sindicatos y otros colectivos

PLATAFORMA EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA

Recogemos en este apartado un conjunto de reivindicaciones, en algunos casos históricas y en otros más recientes que entendemos son fundamentales para el desarrollo de una educación digna, integral, democrática y democratizadora. Implica una defensa inclaudicable de nuestros derechos laborales y los estudiantiles ante el atropello de las autoridades, con una perspectiva superadora. Enumeramos aquí varios de los puntos que entendemos son prioritarios para trabajar como sindicato.

Revertir los atropellos de la LUC

Un eje central de trabajo de todo el campo popular es hacer los máximos esfuerzos para triunfar en el referéndum en contra de los 135 artículos de la LUC, que ya tuvo un enorme golpe luego de que el pueblo organizado lograra la histporica hazaña de conseguir 800.000 firmas.

Debemos trabajar para triunfar en el referéndum, y poder revertir aquellos aspectos que afectan directamente a la educación. Recuperar el Consejo de Educación Secundaria y la representación de los y las trabajadoras; eliminar la posibilidad de generar un doble estatuto; no permitir que se avance en la falsa “autonomía de centro”; salvaguardar la autonomía política de la ANEP no permitiendo que los planes nacionales de Educación se elaboren desde el MEC, etc.

Sin embargo, la tarea no acabará con el referéndum, sino que implicará una enorme movilización para que realmente se reviertan las transformaciones que ya están en marcha y no se intente implementarlas nuevamente por otras vías.

Autonomía y cogobierno

La AUTONOMÍA y el COGOBIERNO son más que una reivindicación histórica, son una necesidad para la Educación Pública. La autonomía que permita decidir a nivel técnico y administrativo dentro del organismo, y el cogobierno para que estudiantes, docentes y egresados puedan tomar decisiones en la conducción del mismo. El aprendizaje de la democracia en la vida educativa cotidiana requiere que los actores directos de la educación participen en los distintos niveles en la construcción y aplicación de las políticas educativas, ello constituye el Cogobierno.  El Cogobierno tiene sentido educativo y no conduce a la frustración solo en la medida en que sus resoluciones sean vinculantes, que no puedan ser desconocidas por autoridades o gobiernos nacionales salvo gravísimas razones de interés general. Para que esto sea posible el sistema educativo público-estatal debe ser autónomo y por ende actuar con independencia de los partidos políticos que coyunturalmente ejerzan el gobierno.

Lejos de avanzar respecto a ello en la actual administración se ha retrocedido con la Ley de Urgente Consideración, otorgando potestades al Poder Ejecutivo, vía MEC, que lesionan la autonomía constitucional de la ANEP (el MEC elabora el “Compromiso de Política Educativa Nacional” con los candidatos del PE a integrar el CODICEN y el “Plan de Política Educativa Nacional”, que a último momento y para mantener las apariencias se dispuso que deberá coordinarlo con los organismos públicos de la educación), al mismo tiempo que eliminó los consejos desconcentrados sustituyéndolos por Direcciones Generales unipersonales (como una gerencia omnipotente) y al mismo tiempo la participación docente en ellos. Junto con ello, eliminó la obligación de convocar al Congreso Nacional de Educación.

Por ello el paso inmediato es derogar los 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración y generar las correlaciones necesarias para avanzar hacia el cogobierno pleno que haga efectiva la autonomía consagrada en la Constitución.

Defensa de la Negociación Colectiva

Venimos en un proceso en donde se han dejado de lado los espacios de negociación colectiva, tanto en términos generales como en particular en la enseñanza secundaria. A modo de ejemplo, ni el poder CODICEN de la ANEP cumplió con mostrar su propuesta presupuestal a los sindicatos antes de enviarlo al parlamento; ni la DGES trabaja la bipartita como un espacio de negociación, sino como una pantomima, donde sólo se informa o se plantean temas sobre los cuales resuelven luego unilateralmente. Entendemos que es profundamente lesivo de la calidad democrática de nuestro país que se vulnere la ley de negociación colectiva, y en lo concreto afecta nuestras condiciones de trabajo, y la educación de miles de estudiantes.

La DGES modificó reglamentos de pasaje de grado, elaboró llamados docentes, modificó las pautas de elección de horas, recortó las horas de coordinación, elaboró planes de retorno a clase y propuestas de “reforzamiento de aprendizaje”, y un largo etcétera de elementos que no fueron negociados con los y las trabajadoras, ni consultados con la ATD.

Es necesario seguir exigiendo el pleno cumplimiento de la negociación colectiva y un buen funcionamiento de los espacios bipartitos.

Contra la mercantilización y la privatización de la Educación

La tendencia mundial, y particularmente en nuestra región, es hacia una educación privatizada, con servicios tercerizados, con dineros públicos, y gestión privada. En Uruguay en particular se había hablado de la posibilidad de los voucher. Las empresas se han dado cuenta de que uno de los negocios más lucrativos que existe es la educación: nunca se quedan sin clientes, porque en cada generación estos se renuevan. La formación ideológica de seres acríticos y sumisos a las órdenes es un caldo de cultivo de una potencial mano de obra óptimamente formada para trabajar, pero obediente y no reivindicativa de sus derechos. La educación es un problema, porque debe abordar todas las problemáticas sociales, por lo que financiarla, pero dejar que de ella se ocupen otros, siempre es una solución simple a esa piedra en el zapato, en eterno debe de gobierno tras gobierno.

Pero en este sistema la educación se vuelve mercancía, y los estudiantes productos, moldeados en su forma de pensar, sentir y actuar por grandes compañías a las que le serán útiles en un futuro cercano. Esta educación es resultadista, se mide por estándares y clasifica a los estudiantes en útiles e inútiles, en relación a su funcionalidad con el sistema, los rankea, los iguala en el sentido más desigual posible y los agrupa, dependiendo de sus resultados, en funcionales o disfuncionales; desmotiva ilusiones e ignora realidades sociales.

El docente, en este contexto, es un accesorio. Fácilmente sustituido por tecnología de punta, vulnerado en sus derechos laborales y obligado a estandarizar sus clases y evaluaciones. En esta educación-mercado poco importa la formación, porque los docentes pueden ser de manual, sin saber más que aplicar recetas que son manufacturadas por técnicos, que poco tienen que ver con los procesos de aprendizaje del aula.

Nos oponemos fervientemente a este modelo de educación. Entendemos que la educación debe ser pública y estatal, con condiciones dignas para los hijos de los trabajadores. Debe ser integral, potenciando la individualidad y la diversidad, pero afirmando la igualdad social. Debe estar llevada adelante por profesionales de la educación, que promuevan el pensamiento crítico y creativo.

La educación no puede ser un negocio, tiene que ser un acto que fomente la cooperación, la solidaridad, que genere lazos con la comunidad y con la región. En este mundo donde la lógica de mercado nos dice que todo puede ser vendido o comprado, declaramos que nos oponemos a considerar a nuestros estudiantes como productos, a objetivarlos. La educación debe ser para ellos, para las nuevas generaciones, y no funcional a los intereses del gran capital.

En esta línea reafirmamos en todos sus términos los resultados de las dos investigaciones realizadas por la FeNaPES: “Privatización educativa en Uruguay: políticas, actores y posiciones” (2017) y “El avance privatizador en la educación uruguaya: discursos y políticas” (2019); así como “Una mirada crítica al Plan de Desarrollo Educativo 2020/2024 de ANEP” (2020) y seguimos invitando a todos/as los/as afiliados/as a leerlas, a reverlas y a pensar a partir de ellas.

Salario de media canasta básica para docente efectivo grado 1, 20 horas.

Los docentes de Montevideo en la actualidad tienen la necesidad de tomar 30, 40, 50 y hasta 60 horas semanales de docencia, directa o indirecta para lograr tener un salario con el que llegar a fin de mes. Es sabido, aunque a veces es difícil de visualizar para el que no tiene un trabajo docente, que además de las horas que pasa en el liceo, el profesor tiene que invertir otra cantidad enorme de horas de trabajo en su casa, con tareas inherentes al cargo, y cuya negligencia puede ser sancionada: planificación, preparación de materiales, estudio y corrección. Esto suma a la jornada laboral, ya por demás extensa, otro par de horas por día, al menos. Si a este tiempo además le sumamos el de traslado, ya que pocos docentes trabajan en un solo centro educativo, la cantidad de horas que el profesor pasa fuera de su hogar o trabajando en él para el liceo, suma un número de horas tal que necesariamente incide en la calidad de vida de los trabajadores.

La media canasta para un docente con 20 horas de grado 1 implicaría la posibilidad de vivir y pagar las cuentas con un número de horas dentro de las cuales es posibles además cumplir con las tareas extra. Pero, asimismo, entendemos que nuestra reivindicación no debe quedarse en ese planteo, sino que además debe apuntar a que se reconozca como labor inherente e imprescindible del trabajo docente la corrección y la planificación, así como todo lo administrativo, debiendo ser los mismos pagos también, se cumplan o no dentro de la Institución Educativa.

En el último año hemos tenido una caída del salario real muy significativa, y la perspectiva indica que esta tendencia seguirá en los próximos años. A modo de ejemplo, de acuerdo a la Ley de Presupuesto votada en 2020 (Ley Nº 19.924), el único ajuste salarial del 2021 fue el realizado en enero, equivalente al 4.41%. Considerando que el aumento de los precios entre enero y julio de 2021 fue de 5,30%, a partir de agosto, el salario real docente empieza a caer, es decir, perder poder adquisitivo. En el primer semestre, la inflación ya diluyó todo el aumento de enero, y en el segundo semestre se profundizará la caída del salario real docente. La ley de Presupuesto del 2020 no incluyó ninguna fórmula concreta de recuperación salarial y el proyecto de Rendición de Cuentas, que se discute actualmente en el Parlamento, tampoco incluye referencias a la recuperación del salario perdido en el 2021. En este contexto, como sindicato tendremos como uno de los ejes principales, la lucha por defender el salario docente, exigiendo al gobierno fórmulas concretas de recuperación del salario perdido en el período, empezando en 2022 y avanzar hacia la reivindicación histórica de nuestro sindicato de lograr un salario equivalente a la media canasta para un docente con 20 horas grado 1. 

Como sindicato lucharemos por la restitución de las 2 horas de coordinación que nos quitaron a los docentes en 2021. Esto constituyó una rebaja salarial directa e inconsulta sin otra justificación que el recorte presupuestal y la “liberación” de partidas para implementar la reforma educativa. Los argumentos usados por las autoridades no tienen fundamento alguno. Es totalmente incoherente por parte de las autoridades que por un lado se exija a los docentes la aplicación de estrategias didácticas que salgan de lo tradicional, lo que implica más tiempo de planificación y coordinación con los colegas y por otro lado se recorten de coordinación. En el actual contexto de emergencia sanitaria, este recorte es aún más cuestionable, dada la necesidad de muchos estudiantes de tener clases de apoyo para nivelar estudiantes que durante la virtualidad no pudieron conectarse o seguir los cursos y las 2 horas de coordinación que se recortaron en algunos casos se usaban para clases de apoyo.   

Dignificar nuestro salario, es dignificar nuestra labor, nuestras condiciones laborales, y por ende, nuestra vida y desarrollo profesional. Es un elemento no menor en nuestra lucha, que históricamente reivindicamos y por el que seguiremos peleando desde todos los ámbitos del sindicato.

Jubilaciones. Elevar sustancialmente los topes jubilatorios.

Los docentes próximos a jubilarse están embretados por la Ley de las AFAP (16. 713) que establece topes jubilatorios en el 52% del sueldo. Como sindicato nos proponemos acompañar a los compañeros en su lucha por la derogación de esta ley que se queda con haberes que trabajosamente han reunido a lo largo de su carrera.

Cuando los profesores se acercan al final de su carrera, en los grados más altos, los topes establecidos hacen que ni siquiera puedan cobrar los beneficios que el mismo sistema les ofrecería. Proponemos elevar sustancialmente estos topes, para que los compañeros puedan jubilarse con un salario digno, y poder cobrar todos los beneficios justamente logrados.

Nos preocupa enormemente los montos jubilatorios de los compañeros docentes, que tienen que pedir prórroga tras prórroga, luego de haberle dado al sistema más años de los necesarios para jubilarse y de haber cumplido la edad para poder hacerlo. Consideramos que los docentes no deberían seguir trabajando hasta una década después de haber cumplido los requisitos para jubilarse, porque el sueldo que les resta luego de esto es insuficiente para sobrevivir.

 Es por ello que desde el sindicato vamos a incentivar que se reflote la comisión de jubilados, para compañeros que ya lo están y para aquellos que estén por jubilarse, o quienes quieran participar; con el fin de darle cause a estas discusiones y poder ayudar a subsanar este problema que viene aquejando a todos nuestros compañeros en esa etapa.

Creación de cargos

Para poder atender las necesidades de los alumnos es necesario que se creen cargos de docencia indirecta, que puedan funcionar desde el primer día de clases. Sucede que en los caóticos inicios de curso el Consejo de Educación Secundaria, buscando mitigar las diversas situaciones que acontecen, asigna horas de apoyo, horas APTE, entre otros, que no son más que paliativos, que no tienen continuidad de un año a otro, que nunca se sabe si volverán a ser asignadas o no. Esto, por un lado, vulnera los derechos de los trabajadores al pasar de un cargo a otro, sin una confirmación de continuidad, quitando cada vez que no se vuelven a asignar las horas, puestos de trabajo, fomentando la inseguridad laboral. Por otro lado, mutila los equipos de los centros, cuya movilidad natural, sumada a la aparición y desaparición de horas de apoyo, impide la proyección de propuestas de trabajo con continuidad de más de un año.

Si el CES entiende que más personal estable dentro del liceo es necesario que exista una y otra vez, y por ello asigna horas con ese fin, debería crear cargos elegibles anualmente, lo que favorecería la permanencia de los docentes en el centro y la delimitación de los roles dentro del equipo liceal. Dichos cargos deben estar presupuestados, siendo esta una de las principales trabas por las cuales no se fijan; sin embargo, la realidad indica que su carácter de imprescindibles para el normal funcionamiento de los liceos impone que en la realidad parte del presupuesto se destine a estos, por lo cual no debiera existir justificativo para no crearlos formalmente.

Es parte de nuestra plataforma el exigir al CES que cree los cargos que son necesarios para el buen funcionamiento de los liceos, relevando anteriormente cuántos serían y en qué centros.

Educación para adultos

No podemos desconocer que históricamente nuestro país ha tenido un alto nivel de desvinculación educativa, lo que hace que existan miles de personas que no pudieron culminar su tránsito por educación media. Considerando que la educación es un derecho, es obligación de la administración brindar la posibilidad de continuar estudiando a jóvenes extra-edad y adultos. Esa posibilidad debe ir de la mano de condiciones que permitan desarrollar el proceso de enseñanza y aprendizaje en las mejores condiciones posibles.  Esto implica sostener la presencialidad de los cursos para adultos, y la cantidad de grupos, en simultáneo desarrollando de políticas integrales (no sólo desde lo educativo) que contribuyan a que se pueda realizar el tránsito educativo.

Por lo tanto, reivindicamos la existencia de los turnos nocturnos y los liceos extra-edad, y denunciamos todas las propuestas de convertirlos a la virtualidad o reducirlos a la preparación de pruebas de acreditación.

Concursos para la efectividad

En todo esto que planteamos, entendemos que también hace a las condiciones de trabajo la posibilidad de concursar para poder ocupar cargos de docencia, tanto directa como indirecta. Los concursos no tienen una regularidad fijada, y muchas veces pasan años sin que se convoquen, lo que hace que docentes que ocupan por mucho tiempo cargos en el sistema lo hagan en una condición de precariedad del trabajo.

Mediante el concurso no solo lograría mejor estabilidad laboral, sino además que los cargos que existen estén cubiertos desde el inicio de clases, pudiendo formar equipos de docentes -directos o indirectos- que coordinen acciones para poder mejorar la educación.

Consideramos urgente el llamado a concurso de todos aquellos cargos que quedan sin cubrir, y la creación de todos los cargos necesarios para que los liceos de la capital, así como del resto del país, puedan funcionar de la mejor manera posible.

Asimismo, para garantizar condiciones laborales de cientos de docentes, es necesario realizar llamados a concurso para efectividad de las asignaturas para las cuales hace años (en algunos casos desde 2014) no hay concurso.

 Equipos interdisciplinarios en cada liceo.

La tendencia actualmente existente es la de centralizar la atención de las y los estudiantes en el DIE (Departamento Integral del Estudiante), entendiendo en dicha entidad, que ya no realiza las tolerancias ni guía de las adecuaciones curriculares, puede subsanar las problemáticas que acaecen diariamente en los centros educativos.

La consideración de la educación como un proceso integral, que debe tener al estudiante en el centro, exige el abordaje de cada situación desde la singularidad. A su vez, esto nos lleva a concebir a las/los estudiantes como sujetos de derecho, que deben tener un acceso efectivo al ejercicio del derecho de la educación.

El y la estudiante así concebida/o, transita por las instituciones educativas teniendo procesos reales, que distan mucho de los esperados por el sistema. Esto nos lleva a considerar la importancia de construir estrategias en conjunto, con otros/as actores, logrando trabajar desde la interdisciplina, para poner en diálogo los distintos saberes, y así lograr una mayor comprensión de ese contexto que condiciona, pero no determina, esas trayectorias atravesadas por dificultades, vinculadas a la vulneración de varios derechos, y no sólo el derecho a la educación.

Por lo anterior, seguiremos trabajando para la formación de equipos interdisciplinarios reales, con psicólogas/os, trabajadoras/es sociales, educadoras/os sociales, psicopedagogas/os, POP, para lograr abordar estas problemáticas que nos atraviesan, en colectivo y con la seriedad que la situación amerita.

Fortalecimiento del programa de Becas Estudiantiles y espacios de acompañamiento pedagógico

Como es sabido la emergencia sanitaria ha tenido un impacto profundo y duradero en la Enseñanza, afectando particularmente a las y los estudiantes en situación de vulnerabilidad social. Por este motivo es imprescindible potenciar los dispositivos de acompañamiento al proceso de enseñanza y aprendizaje como son las tutorías.

Rechazamos los recortes de horas de tutorías y de las partidas para alimentación y materiales didácticos.  Como sindicato reivindicamos las tutorías y exigimos una distribución de horas acorde a las necesidades planteadas por los colectivos docentes en cada centro educativo.

La grave crisis económica que atraviesa el país exige que se profundicen las políticas sociales desplegadas por el Estado para proteger a los más necesitados. En este sentido exigimos la continuidad y profundización del sistema de becas de apoyo económico, tanto la otorgada por el MEC para ciclo básico como la de Compromiso Educativo para bachillerato. Estos dispositivos deben implementarse con criterios pedagógicos y requieren de un seguimiento de los colectivos docentes para lo cual deben asignarse horas.   

 25 alumnos por clase, como máximo.

En el corriente año lectivo nos enfrentamos a una realidad en la que la mayoría de los grupos, tanto de Ciclo Básico como de Bachillerato tiene como piso de alumnos 30 estudiantes, y estas cifras ascienden hasta 50, dependiendo de la infraestructura de la institución y de la zona de inserción de la misma. La cifra de 25, que podría bien ser de 20, responde a la necesidad de tener una atención personalizada de cada uno de los estudiantes que hay en aula, facilitando procesos significativos de aprendizaje, dando tiempo a la atención de emergentes y personalizando más el vínculo de los docentes (directos o indirectos) con los estudiantes. Con un número mayor de estudiantes, en horas de 45 minutos es imposible poder dedicarle más de un minuto a cada uno de los estudiantes, y es sabido que las clases magistrales ya no funcionan como estrategia única de enseñanza, dada la capacidad de atención que tienen los jóvenes en la actualidad.

En un grupo numeroso aquellos estudiantes que no logran seguir un ritmo de clase en el que no se les brinde una atención personalizada o bien fracasan sistemáticamente o bien abandonan el sistema, perdiendo la posibilidad de aprendizaje en una edad temprana y con escasas herramientas para poder enfrentar de la mejor manera su inserción en el mundo adulto.

Reducir la cifra de los estudiantes por grupo tendría una incidencia inmediata en los niveles de repetición y de deserción de los adolescentes, así como una mejora sustancial en los aprendizajes que adquieren los alumnos en el aula, y en las condiciones de trabajo de los docentes. Asimismo, se les puede hacer un seguimiento mucho más personalizado a las situaciones de vida del estudiante, cuya complejidad es en muchos casos uno de los motivos por los cuales se produce la desafiliación del sistema educativo. Es claro que cuánto más se eleve el número de jóvenes en cada grupo, menos tiempo y recursos habrá para ocuparse de las situaciones que aquejan a muchos de estos, y la imposibilidad de brindar soluciones incide necesariamente en su capacidad de adquirir y producir conocimiento y en la energía que debe poner el profesor para que esto suceda.

No aceptamos ni vamos a aceptar nunca que se quiera manejar como argumento válido que los números que manejan a nivel de lista en el sistema no se consideren reales porque se sopesa como una solución para la sobrepoblación el hecho de que muchos alumnos deserten. La desafiliación del sistema educativo es un mal contra el que debemos luchar, y para ello apostamos a unan democratización real de la Educación Pública, y no una especulación del abandono como mejora de condiciones de trabajo. El reducir el número de estudiante debe ser causa de contención de los alumnos, y no consecuencia de su abandono.

Condiciones dignas de trabajo, mejora en infraestructura y un presupuesto de al menos 6% del PBI para la Educación Pública.

Es claro que con el fin de llevar a cabo todas estas modificaciones que venimos planteando, una de las principales inversiones que deben realizarse son en infraestructura. Comenzaremos por lo más evidente que es la necesidad de crear liceos nuevos, en prácticamente todas las zonas del departamento, que puedan absorber las poblaciones de los diversos sectores, descongestionar los liceos existentes, y permitir tener espacios dignos que alberguen a la cantidad de jóvenes que hay en Montevideo en edad liceal, en grupos de 25 alumnos máximo y con las características a las que hacíamos referencia.

Por otro lado, hay muchos liceos que funcionan en locales que no fueron construidos con el fin de ser tales, y que por lo tanto no tienen las condiciones necesarias como para poder ser centros de estudio que proporciones una buena educación para los estudiantes. Hay casonas viejas que no solo tienen problemas de mantenimiento, sino que asimismo, no cuentan con la disposición edilicia para poder albergar cómodamente a una población estudiantil.

Lo mismo sucede con liceos que fueron construidos para tal fin, pero que con el paso del tiempo no han tenido mantenimiento adecuado o con el aumento de la matrícula han sido modificados, con poco criterio a nivel espacial, les han agregado anexos y hasta puesto aulas prefabricadas que no solo no permiten un dictado de clases normal, por su pésima aislación sonora y la permeabilidad de los fenómenos climáticos de todo tipo, sino que además ocupan parte del predio del liceo, limitando los espacios abiertos del mismo, como canchas o patios.

Prácticamente ningún liceo cuenta con espacios adecuados para la realización de Educación Física, y una ínfima minoría puede realizarla en momentos de fenómenos climáticos tan básicos como la lluvia, que en invierno implica la suspensión al menos semanal de algunas de las horas de clase. Por un lado se tiene un discurso de promoción del deporte, pero por otro, se ningunea constantemente al mismo y a quienes trabajan en este área, relegándolos a la búsqueda de espacios inhóspitos para poder llevar adelante su labor.

Esta situación, además, lleva al CES a pagar enormes sumas de dinero a privados (que pueden ascender hasta los $40.ooo pesos mensuales y aún más), para poder tener un espacio en el cual dar clase. Si estos lugares son lejos del liceo, el control de la asistencia, de la labor docente y la contención de los estudiantes, quedan librados a criterios individuales de los profesores, quienes están a la deriva con innumerables situaciones que surgen, y sin respaldo de otros actores institucionales.

Cabe destacar que en este punto nuestra crítica se erige en dos niveles. Primeramente, en la insuficiencia de presupuesto para poder llevar a cabo estas obras necesarias, que con sus sucesivos recortes limita cada vez más las posibilidades. Asimismo, cuestionamos el uso que del presupuesto asignado se hace, prefiriendo soluciones cortoplacistas que a la larga terminan saliendo más caras, porque la inversión en lugares para hacer deporte, alquilados, inhibe la creación de gimnasios en los liceos, que debieran ser no solo dentro del predio y un recurso más con el que contar como institución (para cualquier otra actividad que la comunidad educativa proponga, incluso el barrio), que a la vez esté diseñado para ser usado con los fines específicos, y por tanto, las dimensiones y estructura oportunas para la tarea.

Todos estos elementos que venimos manejando, hacen, en suma, a las condiciones de trabajo de los docentes. Tanto el número de alumnos, como los materiales didácticos, así como las instalaciones del liceo, inciden negativamente en las condiciones en las que los docentes dan clase y viven cotidianamente.

Particularmente se hace imprescindible contar en los liceos con equipamiento informático y audiovisual, de fácil acceso, que permita potenciar las estrategias didácticas de los docentes y el aprendizaje de los estudiantes. Se exige a los docentes clases “atractivas” pero muchas veces no tenemos ni siquiera condiciones para ver un video en clase.

No vamos a aceptar que se nos condene a trabajar en cualquier situación y de cualquier modo. Entendemos que como trabajadores, que vivimos de nuestra fuerza de trabajo, debemos reclamar por el modo en que el mismo se desarrolla cotidianamente.

 Brindar condiciones para la formación permanente y en servicio.

Si bien debemos tender a la titulación de todos los docentes, a la formación y perfeccionamiento permanente, es imprescindible que se brinden las condiciones necesarias y reales para que ello sea posible.

Como trabajadores de la educación no podemos desconocer la especificidad de nuestra tarea, así como la necesidad de una formación permanente que nos permita afrontar los nuevos desafíos que se presentan. La actualización teórica es pieza fundamental para una práctica responsable y reflexiva. Sin embargo, la mayoría de las veces se hace imposible el estudio y la investigación dado que no contamos con los recursos ni los tiempos suficientes para realizarlo, ya que trabajamos mucho más que la unidad docente para obtener un sueldo digno. Todo lo anteriormente mencionado hace que con el paso del tiempo el modo de enseñar que se ha aprendido no esté actualizado a los últimos avances, y por ende, la forma de enseñar se aleja del modo de aprender de las nuevas generaciones, situación que llena de impotencia, frustra y muchas veces enferma al docente.

En la actualidad son muy pocos los cursos gratuitos o cuentan con cupos muy limitados. La administración además viene implementado una política de no justificación de faltas por cursos o congresos, por lo que cada vez se reducen más las posibilidades de formación. Es por todo lo anterior que proponemos: 1. Realizar las negociaciones pertinentes para que el Consejo justifique la mayor cantidad de cursos relacionados con la tarea posibles, fundamentalmente los congresos de asignatura. 2. Impulsar la creación de una Comisión que genere nuevas instancias de formación y perfeccionamiento docente dentro del sindicato. 3. Exigir una partida para libros y materiales.

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